José Moreno Robledillo

Pasa

No hace falta llamar.

Esta casa está hecha para quienes todavía creen que la memoria, las palabras y el silencio merecen un lugar donde quedarse.

Durante muchos años fui guardando lugares, personas, cartas, fotografías y preguntas. Con el tiempo comprendí que no estaba reuniendo recuerdos: estaba construyendo una casa.

Hoy sus puertas permanecen abiertas. Cada salón tiene una voz distinta y cada visitante puede recorrerla sin prisa.

Los salones

Recorre la casa a tu ritmo.
Quédate en el salón que más te emocione.
Siempre habrá una ventana abierta esperando tu regreso.

José Moreno Robledillo