Últimos pensamientos En Voz Baja

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Mientras limpiaba los cristales del apartamento de mi suegra —que en paz descanse—, pensaba que yo no me dedico a limpiar cristales, como tampoco me dedico a tantas y tantas cosas que, sin embargo, termino haciendo.

Un hombre me tendió su carrito y la moneda del depósito, sin que yo se la pidiera. Antes de eso, ya lo había juzgado mal.

Hace unos días levanté la mirada y allí estaba Venus. Sola, brillante, casi ignorada. Pensé entonces que vivimos demasiado pendientes de lo que ocurre a ras de suelo: las noticias, las prisas, la crispación, los problemas. Y escribí algo que sigo pensando:

El primer mes

03.08.2026

Veinte días después de publicar Ventanas de Luz, sigo sin poder describir exactamente lo que ha pasado. No porque no haya pasado nada. Sino porque lo que ha pasado no tiene el nombre que yo esperaba.

El mar no entiende de ciclos electorales. Ni de ruedas de prensa. Estas líneas no son sobre política. Son sobre lo que ocurre cuando la política deja de estar a la altura de lo que sucede.

Ayer ordené cajones. Entre papeles y la declaración de la renta, los informativos de fondo fueron dejando algo que no esperaba: no la contradicción de siempre, sino el silencio de los que aceptan volver al armario.

A veces pienso que quienes nacimos en aquella España y vivimos hoy en esta otra hemos atravesado dos países distintos sin movernos del mismo mapa.

"HAY QUE ESTAR MUY PODRIDO MORALMENTE." "LA CORRUPCIÓN ES PEOR QUE LA MAFIA."

Cayó el mito

16.05.2026

La cara de Florentino Pérez al salir a la rueda de prensa que él mismo había convocado no era la de un presidente fuerte. Era la de un hombre que, de pronto, parecía haber perdido el cielo que se le había concedido durante más de veinte años.

«Durante años nos vendieron que China era el enemigo. Hoy Trump aterriza en Pekín acompañado de quienes más necesitan hacer negocios con ese enemigo.»

He escrito antes sobre la sonrisa de la ilegalidad en casos cercanos: una comunidad de vecinos, un ayuntamiento. Casos pequeños en apariencia. Grandes en lo que revelan.
Esta vez la sonrisa es más grande. Y la sala, el Tribunal Supremo.


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