De la luz a la sombra: Canarias, seis años después
Cómo el ejemplo de solidaridad se convirtió en desconfianza
Es curioso cómo funciona el miedo.
Muchas veces lo compramos sin pensar demasiado. Nos llega envuelto en titulares, declaraciones alarmistas y frases rápidas: "peligro", "amenaza", "que no atraque aquí".
Y detrás casi siempre aparecen los mismos mecanismos.
Los mismos que recortan en sanidad pública y después exigen seguridad absoluta. Los mismos que debilitan lo colectivo y luego utilizan el miedo para ganar aplausos. Los mismos que hablan de "prioridad nacional" olvidando que en ese barco también viajan españoles.
Catorce, según las noticias.
Pero el miedo necesita muy pocas imágenes para crecer.
Porque el problema de convertir el miedo en ideología es que, al final, siempre acabas dejando fuera a alguien.
A veces incluso a los tuyos.
Tal vez por eso este barco funciona tan bien como espejo.
Porque nos obliga a preguntarnos si realmente creemos en la solidaridad…
o solo mientras el problema atraca lejos.
I. La memoria de la luz (2020)
En febrero de 2020, cuando apenas se habían registrado dos casos de COVID-19 en España, el Gobierno de Canarias tomó una decisión histórica: confinar a más de 1.000 personas en el hotel H10 Costa Adeje de Tenerife. Fue la primera cuarentena masiva en España.
Decisión. Rapidez. Eficacia.
Amós García, entonces jefe de Epidemiología, y Gustavo Armas, responsable de seguridad, asumieron la responsabilidad con determinación, a pesar de las amenazas de muerte y la incertidumbre. No hubo dudas, no hubo titubeos. Canarias se convirtió en referente europeo de gestión sanitaria.
Europa nos miró con admiración y España confió en nosotros. Fuimos capaces de convertir una crisis en un ejemplo de humanidad y profesionalidad.
II. La sombra del olvido (2026)
Esta semana leo que un crucero, el Hondius, navega hacia Tenerife con un brote de hantavirus a bordo. Ciento cuarenta y siete personas necesitan ayuda. La OMS y el Gobierno de España han decidido que atraque en el puerto de Granadilla, en el sur de la isla: un puerto industrial, sin tránsito de personas, alejado de cualquier núcleo turístico.
El presidente Clavijo lo llama "una decisión muy desleal con Canarias". Exige informes. Amenaza con conflicto institucional.
Seis años después, la misma isla que fue ejemplo de solidaridad pone obstáculos donde debería tender puentes.
Y yo me pregunto: si en 2020 fuimos capaces de confinar un hotel turístico con más de mil personas en plena incertidumbre, ¿qué nos ha pasado para temer hoy un puerto industrial aislado, diseñado exactamente para situaciones como esta?
III. La doble mirada
Cuando era niño, en la posguerra, aprendí que el aislamiento no era solo físico. Nos encerraron en el miedo, en la escasez, en la desconfianza.
Cincuenta años después, miré atrás para entender que aquellas ventanas de luz no eran solo las de mi casa, sino las de la solidaridad humana que, a veces, se enciende y otras se apaga.
En 2020, vi encenderse esa luz en Canarias. Fuimos capaces de mirar más allá del miedo.
Seis años después, veo cómo esa luz se atenúa.
Y me pregunto: ¿qué nos ha pasado? ¿Hemos olvidado lo que sentimos cuando el mundo nos miró con esperanza?
La memoria no es solo recordar.
Es actuar en consecuencia.
IV. La solidaridad que olvidamos
En 2020, cuando Canarias afrontó el COVID-19, Europa y España no nos dieron la espalda. Nos apoyaron, nos reconocieron, confiaron en nuestra capacidad de gestión.
No hubo dudas sobre si éramos "capaces" o "seguros".
Hubo solidaridad.
Hoy, catorce españoles se encuentran a bordo del Hondius.
Si las situaciones se invirtieran, ¿habrían puesto España o Europa tantos obstáculos? ¿Nos habrían tratado con la misma desconfianza que nosotros mostramos hoy?
La respuesta duele, pero es necesaria.
Porque la solidaridad no se mide solo en los momentos de gloria, sino en los de dificultad.
Esta misma lógica de reciprocidad trasciende las crisis sanitarias. Cuando nuestros hijos emigran buscando oportunidades —con títulos, idiomas y talento en la maleta—, ¿esperamos que otros países les cierren las puertas? Reflexiono sobre esta pregunta en "Nuestros hijos también emigran".
V. El espejo roto
Tenerife, isla de volcanes y mares, conoce bien el aislamiento, pero también sabe que toda cuarentena tiene fecha de caducidad.
Lo que no debe caducar es la responsabilidad de los gobernantes.
En 2020, Canarias demostró que se puede gobernar con decisión, rapidez y eficacia.
Seis años después, el espejo se ha roto.
Y en los fragmentos vemos una imagen que no nos gusta: la del que olvida, la del que no corresponde, la del que pone obstáculos cuando debería tender puentes.
La intrahistoria de estas cuarentenas no la escriben los protocolos, sino las personas.
Y esas personas merecen, al menos, la coherencia.
Porque las crisis no solo revelan quiénes somos.
También revelan en qué nos estamos convirtiendo.
En Voz Baja
José Moreno Robledillo - mayo 2026
He seguido esta historia en El Independiente, El País y La Vanguardia (7 de mayo de 2026), y la memoria de 2020 en el Diario de Avisos.
