¿En qué momento dejamos de exigir lo que nuestros padres se dejaron la vida para que tuviéramos?
Estos días he visto algo que, más que sorprenderme, me ha preocupado. En un pequeño pueblo de Jaén, el alcalde ha repartido calendarios de Franco como si fuera un detalle simpático de Navidad. Pero lo inquietante no es solo el gesto, sino la respuesta de la gente: personas de Navarra, Asturias, Canarias, Alicante pidiendo su calendario por correo;...













