Reflexión Social y Crítica Ciudadana 

Lo común también se defiende en voz baja.

La democracia y la convivencia no se rompen de golpe. Se desgastan por costumbre: por lo que normalizamos, por lo que tragamos, por lo que dejamos pasar.

Aquí escribo sobre ciudadanía y vida pública sin consignas y sin gritos. Con dudas, con memoria y con la obligación de no mirar hacia otro lado.

No pretendo tener razón. Pretendo hacerme preguntas honestas. Y abrir conversación, aunque no pensemos igual.

Los textos aparecen ordenados por fecha, pero no responden a una lógica de actualidad inmediata. Se pueden leer en cualquier orden.


Este texto no busca alimentar trincheras ni banderas. Lo escribo desde la tristeza, no desde el ruido. Porque cuando la política duele, también toca decirlo. Con respeto. Con claridad. Con voz baja, pero firme.

Cuando la bandera no arropa, sino que atrapaNo, no voy a dedicarle una crítica a Isabel Díaz Ayuso por lo que ha llevado puesto en el acto del 2 de mayo. Hacerlo sería regalarle más foco, más ruido, más protagonismo. Es el mismo fenómeno que vivimos con Trump: nos volvimos locos analizándolo, criticándolo, desmenuzando cada palabra suya… y mientras...

De todos los peligros que enfrentamos como sociedad, tal vez el más inquietante no sea el grito de los que imponen, sino el silencio de los que piensan y no se atreven a hablar.

Si llegas por primera vez, quizá te ayude empezar por el Archivo completo.