El hombre sin perro
Camino por el parque y miro lo que pasa —y lo que ya no pasa—.

La democracia y la convivencia no se rompen de golpe. Se desgastan por costumbre: por lo que normalizamos, por lo que tragamos, por lo que dejamos pasar.
Aquí escribo sobre ciudadanía y vida pública sin consignas y sin gritos. Con dudas, con memoria y con la obligación de no mirar hacia otro lado.
No pretendo tener razón. Pretendo hacerme preguntas honestas. Y abrir conversación, aunque no pensemos igual.
Los textos aparecen ordenados por fecha, pero no responden a una lógica de actualidad inmediata. Se pueden leer en cualquier orden.
Camino por el parque y miro lo que pasa —y lo que ya no pasa—.
"Una obra ilegal precintada, el valor de quienes cumplen con su deber y la pregunta incómoda: ¿qué nos queda a los vecinos de buena fe?"
Cuando escribí "La sonrisa de la ilegalidad" lo hice desde el dolor y desde mis entrañas.
El problema no es que existan cigarras. El problema es que hemos confundido su canto con la verdad.
Hace unos días publiqué De incendios y villanos. Hoy lo traigo de nuevo porque la realidad lo confirma.
Si llegas por primera vez, quizá te ayude empezar por el Archivo completo.